Después de un intenso primer día por las Highlands, pusimos rumbo hacia la Isla de Skye. Nos alojamos en Shiloh Wigwams no.1, unas cabañitas (de la que quedamos totalmente enamorados), en un lugar bastante remoto y tranquilo. La verdad es que están super bien equipadas y a nosotros nos vino de lujo. Cuentas con tu propia cocina pequeñita, pero con todo lo que necesitas. Volveríamos a repetir 100% seguros.
- Cascada de Eas a ‘Bhradain
- Conducir por Skye
- Sligachan y Montes Cuillin
- Portree
- Old man of Storr
- Kilt Rock
- An Leth-Allt
- Quiraing
- Fairy Glen
- The old Inn
- Bonus Track
La Isla de Skye es la más grande y septentrional de las Hébridas Interiores, y también conocida como «Isla de las Hadas». Su población vive básicamente de la agricultura y la ganadería, la destilación de Whisky y el turismo. Su capital es la pequeña ciudad costera de Portree, la cual visitamos y de la que os hablaremos un poquito más adelante.
Esta isla siempre estuvo separada de suelo británico hasta en a mediados de los 90’s se construyó un puente, uniendo de esta forma las poblaciones de Kyleakin y Kyle of Lochalsh: el Skye Bridge. Atravesar este puente es la mejor forma para llegar si vuestra ruta sigue la misma dirección que la nuestra (vienes de la zona proxima a Inverness y el Lago Ness), para después salir de ella con el Ferry, del que también os dedicaremos unas líneas con toda la info.
Como cuentan las leyendas, esta isla sirvió de inspiración para artistas, de descanso para marineros, de refugio para reyes y de hogar para hadas y gigantes. ¡Comenzamos!
Cascada de Eas a ‘Bhradain
Para abrir boca, nos dirigimos a esta cascada, que se encontraba a escasos 15 minutos de nuestro alojamiento y, para los que vayáis conduciendo, preparaos para una maravilla de carretera no apta para todos los conductores, pero que sin duda, una vez que te adaptas, una chulada.
Se trata de la Cascada de Eas a´Bhradain en el rio Allt Coire nam Bruadaram, descarga del Loch Ainort. No existe mucha más información, solo que es una paradita rápida bastante recomendable.
En la mayoría de los puntos de interés tenéis una pequeña zona de aparcamiento , así que recordad esto: si hay un apartado al lado de la carretera, es que hay una bonita foto.

Conducir por Skye
No confundir estas zonas de aparcamientos con los passing place. Los passing place son áreas habilitadas en las carreteras muy estrechas (os encontrareis unos cuantos en la isla de Skye) en las que solo puede pasar un coche y son de doble sentido. Por cierto, al parar no pongáis la doble intermitencia, porque para los locales significa que algo malo esta ocurriendo, y no dudaran en parar a echaros un cable.
Sligachan y Montes Cuillin
Como podéis ver Escocia nos regalo un día puramente invernal aquella mañana, pero esta zona es una chulada para hacer senderismo y escalada en primavera y verano. Los montes Cullins son la zona de mayor elevación de la isla de Skye con 992 metros. Están dividido en rojos y negros, siendo estos últimos los más escarpados. Sligachan en el pueblo más cercano con un hotel y varios restaurantes, además cuenta con un puente declarado categoría B (edificios de importancia regional y ejemplos notables de un estilo específico) desde el que hay un preciosa panorámica de los montes sin necesidad de adentrarse en ninguna ruta.


Portree
Este pueblecito es el más grande de toda la isla de Skye con una población aproximada de 2.000 habitantes. Destaca un coqueto puerto con casitas de colores junto al mar. Además, Portree es una buena parada si buscáis alojaros ya que cuenta con una gran cantidad de hoteles y tiendecitas.
Es verdad que no tiene mucha tela que cortar y a nosotros en ese momento nos estaba lloviendo a mares. Pero desde luego merece una parada. Nosotros aparcamos en el pueblo, en un parking de pago llamado de Green Card Park (no es caro y para darte una vuelta es una buena opción), pero cuando nos dimos una paseito por el pueblo, recogimos el coche y paramos en la parte alta por la zona por la que salíamos del pueblo, a un ladito de la carretera, desde donde tendréis una panorámica preciosa de las casitas de colores en el puerto. Entramos en una tienda super chula, que se llama ÒR, en Wentwoth St. y cargamos al coche un par de regalitos, porque la verdad es que la chica tenía un montón de cosas artesanales que nos encantaron.

Old man of Storr
Este pináculo forma parte de la cordillera Trotternish y es uno de los pasajes más fotografiados del mundo. Además, hay una gran cantidad de leyendas, duendes, gigantes y corazones rotos, en torno a las enormes formaciones rocosas de más de 50 metros que lo conforman (si te gustan las fábulas puedes investigar mucho, sobre este sitio en particular y sobre este país en general, pues está plagado) y que se encuentran en proceso de desintegración.

Está ubicado a unos 10 km al norte de Portree y el parking se encuentra justo debajo del sendero principal del trekking. La ruta de unos 3,8 km (1h30min aprox.) es circular y tiene subida y bajada por el mismo sendero. Nosotros íbamos con idea de hacerla pero el tiempo no acompañaba. Solo había algunos valientes, pero entre que la lluvia no favorecía, estábamos empapados y había niebla, por lo que no disfrutaríamos de las vistas, nosotros optamos por hacer una parada, comer algo contemplando las vistas y seguimos con un poco de pena, pero con una excusa para volver a la isla de Skye.
Kilt Rock
Este acantilado es popular por la cascada proveniente del lago Mealt que vierte el agua al mar y se denomina Kilt por los pliegues que se parecen a los de la falda típica escocesa. Hay un aparcamiento justo al lado del mirador desde el que se puede obtener la mejor fotografía. Es una parada bastante breve únicamente para hacer una foto rápida, disfrutar del paisaje y seguir.
Nosotros tuvimos mala suerte, ya que estaban en obras en toda esa parte de los acantilados y la carretera estaba cortada. Teníamos muchas ganas de verlo y nos quedamos un poco con cara de tontos, pero siempre algo malo trae algo bueno, y descubrimos un lugar que ni siquiera teníamos previsto y del que ahora os hablaremos: An Leth-Allt.
Al mal tiempo, buena cara. Cosas de viajeros intrépidos 😉
An Leth-Allt
Este mirador esta a menos de 4 millas de Kilt Rock. Nosotros lo encontramos por casualidad. Quizás fueron las ganas de asomarnos al acantilado de Kilt Rock, pero los motivos dan igual. El caso es que estábamos allí y queríamos llegar hasta el final.
Este lugar cuenta con un buen aparcamiento y varios miradores bordeando este entrante del Atlántico Norte. Tienes un sendero que os llevará por cada mirador con carteles explicativos. Hay varias opciones de abordar este lugar.
Nosotros optamos por darnos este fácil paseo bordeando el precipicio, ya que una de ellas te invita a descenderlo y, cuenta en su haber con varios accidentes y sucesos, así que nosotros elegimos la opción fácil de recorrer los lugares acondicionados para observar desde el punto más alto la desembocadura del río Lealt.

Desde arriba podemos contemplar una enorme bajada de agua (envidia de los que somos extremeños, aunque tuvimos esta sensación desde que llegamos hasta que nos fuimos) y también los antiguos restos de una factoría de la pesca del salmón si no nos equivocamos, pues no hay mucha info.
Existe también una ruta senderista para los que tengáis más tiempo, de unos 10 kilómetros, que cruza la antigua localidad de Lealt hasta el Lago Cuithir, que también si queréis hacerla más larga podéis llegar hasta Rubha nam Braithean, el punto más al este de Trotternish.



Quiraing
Este paisaje montañoso pertenece a la cordillera del Trottenish y, se formó como consecuencia de una serie de desprendimientos de tierra en la caída este del Meall na Suiramach. En la actualidad sigue moviendo y modificado su orografía, de hecho, es necesario hacer trabajos de reparación en la carretera que lo atraviesa casi anualmente. Algunos de los puntos claves son tan característicos que tienen sus propios nombres como: The Needle, The Table y The Prison.

En esta zona hay una ruta senderista de unos 6 km que si tenéis tiempo tiene que ser chulísima. Como nosotros íbamos bastante pillados de tiempo, no pudimos hacerla. Así es que, seguimos.

Fairy Glen
Dejando atrás Quiraing llegaremos al pueblo de Uig, unos 2 km hacia el interior de la isla encontraremos el Fairy Glen. Este valle es conocido por sus pequeñas montañas verdes que parecen el hábitat perfecto para las hadas. Lo suyo es parar en el aparcamiento que hay al borde de la carretera y recorrer aproximadamente una hora y media andando para ver los lagos y valles que esconden su interior.
Es un sitio bastante mágico, aún con la que nos estaba cayendo ese día. Pero si de algo nos hemos dado cuenta, es que en este país tenéis que ir sin miedo al agua, porque los días grises le dan un toque especial, y le sienta muy bien a todos los paisajes.
Y recordad: ¡No modifiquéis nada del entorno, ni con montañitas de piedras ni llevaros nada a casa! La Pachamama es sabia, y lo que está, esta por alguna razón. A parte, a los paisanos no les sienta muy bien y, al fin y al cabo, nosotros somos sus invitados.



The old Inn
Antes de ponerle fin al día teníamos que llenar el estómago, y teníamos apuntado un sitio super chulo para cenar que no nos caía de paso al alojamiento pero casi. La verdad es que estaba muy muy escondido pero habíamos leído maravillas sobre él. Se trata de: The Old Inn & Waterfront Bunkhouse en la localidad de Carbost. Desde allí al alojamiento solo nos quedarían poca más de 25 millas para cerrar el día pero, ¡qué 25 millas!
Era un hotel bastante recóndito y en un sitio super guay, a orillas del lago Harport. Cuando llegamos estaba hasta arriba pero cuentan con varios salones muy acogedores. Primero hicimos hambre con un par de pintas mientras entrabamos en calor e intentando atrasar lo máximo posible la hora de la cena. Llegado el momento, nos decantamos por probar:
The soup of the day, disponible en prácticamente todos los restaurantes (por lo menos a los que fuimos nosotros) y se trata de una sopa casera que va cambiando cada día. En nuestro caso era una sopa super calentita de almejas acompañada de pan con mantequilla, que la verdad es que te quita las penas.
Como platos principales nos pedimos nuestro primer Fish & Chips del viaje, que estaba ahumado y con un rebozado ligero y crujiente que estaba bastante bueno, y una hamburguesa casera de ternera con bacon y una panceta ahumada que también estaba de muerte.



Para rematar probamos lo que sería, sin duda, el postre del viaje: el Sticky Toffe Puding, un postre típico británico que se define como un puding pegajoso con dátiles (en algunas casos enteros en otros en pasta) y en algún caso los probamos tambíen con pasas. Se sirve caliente y bañado con una salsa de toffe casero y acompañado de una bola de helado de vainilla.
Para seros sinceros, desde ese momento hasta que acabó el viaje lo pedimos en todos y cada uno de los restaurantes a los que fuimos, pero sin lugar a dudas, este primero que probamos fue absolutamente el mejor de todos. Siempre en nuestros corazones Sticky Toffe Puding 🙂

Bonus Track
Aquí os dejamos algunos lugares, que con todo el dolor de nuestro corazón no nos dio tiempo a visitar, pero como siempre, os dejamos la info que con tanto cariño hemos buscado para nuestro viaje, porque según como os lo montéis, no tienen desperdicio y merece la pena visitarlos.
Castillo de Dunvengan
Este castillo de encuentra a 2 kilómetros al Norte de Dunvengan, perteneciente al clan MacLeod. Una de sus peculiaridades es que es el castillo que más tiempo lleva habitado, casi 7 siglos. En la primera mitad del siglo XX abre sus puertas a visitantes, convirtiéndose así en una de las atracciones turísticas más demandadas de toda Escocia.
Si decidís visitarlo, este castillo nos brinda, a parte de la oportunidad de recorrer sus jardines y terrenos aledaños, también de coger un bote para recorrer el lago Dunvengan. Este castillo es bastante más comercial que el resto de castillos que conocemos, puesto que puedes alojarte allí e incluso irte de tiendas.
Neist Point
Otra parada es el faro de Neist Point a unos 20 km del castillo de Dunvegan y a unos 60 kilómetros de la localidad de Uig. Este páramo cuenta con el faro más al norte de Reino Unido. Data de principios del siglo pasado y, el paisaje que encontraréis será el premio al sendero que hay que recorrer previamente, que no se encuentra precisamente en el mejor de los estados. Todo esfuerzo tiene su recompensa.
Fairy Pools
Está área es una sucesión de piscinas de agua cristalina con pequeñas cascadas al pie de los Black Cuillin (de las que ya hablamos en el apartado de Quiraing). Si vas en verano puedes aprovechar y darte un chapuzón. Además, hay una ruta de unos 45 minutos muy chula para caminar entre las pocetas.
Esta parada la dejamos a un lado, puesto que fue un día bastante duro, tanto de coche como de agua. Fue el día que más cuesta arriba se nos hizo con la lluvia, puesto que aunque íbamos equipados, el agua siempre acaba llegando a dónde quiere, aunque al final del día se nos regalasen unos rayos de sol que pusieron la guinda a un día brutal.




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