Pese a que este ha sido un viaje para nosotros inolvidable, este día sería una de las pocas cosas qué cambiaríamos o más bien reorganizaríamos. Puede ser que pecásemos de confiados, pero aquí las distancias y la falta de tiempo nos hicieron sufrir un poquito.
Donde aparcar
Donde aparcar en Hollywood Sign. Nosotros para poder llegar a lo más cerca posible del cartel de Hollywood seguimos las indicaciones de Lake Hollywood Park. Allí se puede aparcar sin problema a ambos lados de la carretera. Un poquito más arriba hay una explanada donde hay mejores vistas aún. Si sigues conduciendo encontraras varios carteles que te indican que esas carreteras son privadas y pertenecen a los vecinos, en varios blogs hemos leído que se puede conducir sin problema, pero tratando de respetar el sentido de propiedad privada tan arraigado que hay en estados Unidos decidimos quedarnos en la zona «publica».
Donde aparcar en el Big Sur. La ruta del Big Sur consiste básicamente en hacer pequeñas paraditas mientras recorres la carretera en coche. En la mayoría de las paradas podréis dejar el coche en los márgenes de la carreteras, pero si bien es cierto algunos tramos son estrechos y algo peligrosos como para añadir el extra de coche aparcados en el arcén. Así que mucha precaución a la hora de parar el coche. Si queréis hacer alguna ruta, la mayoría de las reservas y parques estatales tienen un parking de pago donde dejar el coche.
Hollywood Sign
Antes de poner en marcha nuestro RoadTrip hasta Monterrey, teníamos que acercarnos al cartel un poquito más. Mario, allá por 2006, incumplió varias normas y se acercó tanto al cartel que podía casi tocarlo. Adjuntamos documento gráfico.



Decidimos subir en coche hasta el Lake Hollywood Park, que es una gran extensión de césped, bastante frecuentado por locales de la zona (puesto que admiten perros) y por turista ya que tendrás una de las mejores fotos del cartel que te puedas imaginar. La verdad es un sitio que nos gustó mucho, no es muy complicado de llegar aunque echareis un ratito. Si queréis subir aun más arriba encontrareis una pequeña explanada donde podéis parar y hacer alguna foto más cerquita. A partir de ahí la carretera pertenece a la urbanización. Posiblemente podréis entrar, nosotros por respeto no lo hicimos ya que en Estado Unidos son muy estrictos con la propiedad privada.
Directamente nos pusimos en carretera, pues teníamos que llegar a Monterrey para pasar la noche. Nuestra primera parada fue en The Commons at Calabasas, un pequeño centro comercial al aire libre super cuidado y muy chulo, con un estanque lleno de carpas enormes y un montón de tortugas. Nuestro objetivo: un enorme bowl de açaí en The SunLife Organics, para recargar fuerzas, muy necesarias en un día que fue agotador debido al gran número de paradas (y muchas más que podían haber sido) a las que queríamos llegar con sol, por lo tanto teníamos que darle muy duro.
Queríamos coger algo de provisiones antes de salir porque una vez adentrados en la carretera hay menos restaurantes y son bastante mas caros. Llenamos el depósito y ahora sí, comenzamos otra aventura.
Pacific Coast Highway
La Pacific Coast Highway es una de las vías que conectan las dos principales ciudades de CA: Los Ángeles y San Francisco. La carretera bordea los acantilados de la costa pacífica, pero antes de adentrarnos en esta carretera llena de curvas y paisajes de ensueño es necesario dejar atrás algunas de las playas más famosas del mundo.
Malibú
Nuestra primera parada es Malibu, famosa por sus casas a pie de playa y los muchos famosos que las habitan. Una de las más populares es Zuma Beach y Matador State Beach, que es la única en la que paramos. En nuestra opinión, son sitios tan puntuales, que si tienes tiempo y dependiendo de la marcha que lleves, parar y dar una vuelta hay que hacerlo. Con esto queremos deciros que en nuestra opinión perdimos un poco de tiempo para disfrutar en el Big Sur en sitios que ahora nos parecen “prescindibles”. Puestos a priorizar hubiésemos preferido invertir más tiempo en otros sitios.

Santa Bárbara
Siguiente parada: Santa Bárbara, a poco más de 65 millas, y esta vez ya sí, metidos en la Pacific Coast Highway, aunque no en el “Big Sur” aún.
Estamos hablando de una ciudad de casi 90000 habitantes, fundada durante una misión franciscana por San Junípero Serra allá por 1782. Cuna de los nativos americanos de la tribu “Chumash”. El estilo arquitectico con herencia española le da un encanto super chulo a esta ciudad.

No somos muy fans de los “piers”, pero hay que reconocer que todos tienen algo. En esta parada, dejamos el coche en un parking, dimos una vuelta rápida por el paseo marítimo y por el muelle The Stearn Wharf, que tiene un montón de vida. Desde allí parte la State St., el eje principal de la ciudad donde se concentran la mayoría de tiendas y la vida de la ciudad. Cerca de State Street se encuentra el Presidio Real de Santa Bárbara, una antigua prisión colonial que dicen es el segundo edificio más antiguo de todo California.
Solvang
La localidad de Solvang fue fundada en 1911 por un grupo de viajeros daneses que se dirigían al oeste para establecer una colonia en California. Este lugar cuenta con panaderías, restaurantes y tiendas que te transportarán de inmediato a una población escandinava en medio de California. La arquitectura refleja el estilo tradicional danés e incluso podrás ver una estatua de la Sirena de Copenhague. Es una visita bastante chula, y se puede aparcar con facilidad. Merece la pena.

Big Sur
Morro Bay
El verdadero “Big Sur” (si vienes desde LA) comienza en Morro Bay. Esta localidad es conocida por un pico volcánico de 21 millones de años de antigüedad. La roca es visitable, pero solo los indígenas de la tribu de los “Chumash” están autorizados a escalarla. Morro Bay es un buen lugar si quieres aprovechar para cargarte de provisiones o parar en algún restaurante, ya que de aquí en adelante cada vez será más caro y complicado. Si por el contrario no tienes que parar, nosotros te recomendamos que os ahorréis esta parada y sigáis con el camino.
San Simeón
A poco más de 30 millas, tenéis otra parada bastante común. San Simeón, una ciudad algo más grande y con mucho ambiente de playita. Hay muchas cosas que ver en este día de pura carretera, y paradas que se antojan inevitables, nuestro objetivo principal era llegar a Julia Pfeiffer Burns State Park. Así que, no nos paramos en San Simeón para intentar llegar con algo de sol.
Pismo Beach
Si tenéis más tiempo y queréis invertir dos días en Big Sur, Pismo Beach es un buen lugar para pasar la noche. Los hoteles son «asequibles» y esta justo al comienzo (o al fanal) de Big Sur. Como nosotros íbamos con el tiempo muy justo únicamente entramos para devolver un par de cosas en el mega Outlet que hay en la ciudad.
Point Piedras Blancas
Siguiendo la carretera, las siguientes paradas que se antojan importantes son Point Piedras Blancas, famosas porque puedes encontrar una colonia de leones marinos. En mitad de una recta enorme, hay un aparcamiento en el que vimos un montón de gente parada con coches y caravanas, nosotros nos paramos pensando en leones marinos, pero lo único que había era un viento fuertísimo, unas vistas bastante chulas de casas de leones marinos vacías y poquito más. Así que corriendo, nos montamos en el coche y seguimos.
Ragged Point
Después os topáis con Ragged Point que aparte de contar con un mirador bastante bonito, es otra de esas oportunidades si necesitáis gasolina, provisiones, pasar la noche o restaurantes.
Reserva Estatal de Julia Pfeiffer o McWay Falls
McWay Falls, una cascada de 24 metros de altura que baja por la montaña y cae directamente en una playa (Pfeiffer Beach), fundiéndose con el mar, es muy chulo y una imagen muy característica de la ruta por la Pacific Coast Highway.
Era nuestro objetivo. Llegamos con 15 o 20 minutos de sol, pero mereció la pena no podéis imaginar cuánto. Sin duda, uno de los mejoras momento de este viaje a California. Hay una ruta muy fácil de 1 km, pero nosotros nos conformamos con el momento y las fotos. Desde el mirador, si tienes suerte incluso se pueden avistar ballenas.

Valle del Big Sur
Pasados de este punto, comienza uno de los tramos mas fascinantes de la Pacific Coast High Way, el valle del Big Sur. Ahora la vegetación casi no deja ver el cielo por la vegetación que cubre a las montañas de Santa Lucía, e incluso puedes escuchar el fluir del agua del río Big Sur. Aquí se encuentra el Parque Estatal de Andrew Molera donde existe la posibilidad de hacer varias rutas andando, el precio son 10$ igual que el parque de Point Lobos, pero si ya has pagado por la entrada de uno no tendrás que pagar para este. A lo largo de este valle podréis encontrar los pocos restaurantes y gasolineras. Son casitas de madera muy cucas, con aspecto humilde pero aprovechan bien la situación. Nuestro consejo, es que calculéis para llegar a Monterrey para comprar en grandes superficies a precios normales, si estáis pensando hacer la ruta más o menos como nosotros.


Sin embargo, si tuviéramos que volver a organizar el viaje nos hubiera encantado pasar una noche en alguno de los campings y glampings de la zona. Con cabañas de madera y guirnaldas de lucecitas eran de película.
Bixby Canion Bridge
El Rocky Creek es un puente histórico, construido en 1932. Puede llegar a confundirse con el Bixby Bridge, pero esta es solo una pequeña muestra. Esta será nuestra última parada: el puente Bixby Canion Bridge. Sin duda el lugar que más sale en las fotos de todo el Big Sur. Si vas dirección San Francisco os aconsejamos parar después de cruzarlo. Mucho cuidado con él acantilado que no está protegido, pero el sitio merece la pena. Nosotros llegamos con poco sol (por no decir nada), pero estuvo bien para ponerle la guinda a este espectacular Road Trip.

Monterrey
Monterrey es una ciudad obrera situada en la costa con un gran legado español y mexicano, lo que aún se identifica en su arquitectura. La zona más popular es la que se desarrolla en el Fisherman’s Wharf (el embarcadero) y el Cannery Row, una antigua zona de muelles (dedicados en su mayoría a las conservas sobre todo de sardinas) repletos hoy en día de tiendas y restaurantes.
Teníamos reservada la noche en un hotel que se llama Arbor Inn Monterrey. Típico motel americano con las habitaciones dispuestas en torno a un espacio abierto. Estaba viejito, pero nos era más que suficiente. El baño era regular, pero la cama King Size estaba de lujo, nada de ruido y Wi-Fi. Teníamos todo lo necesario para descansar y coger fuerzas para lo que se venía. Allá vamos Yosemite.
¡Ahora ya estáis listos para descubrir el Big Sur!
Esta zona de California te dejará sin palabras, nosotros estamos deseando volver para explorarla más a fondo.
Aquí abajo te dejamos unas cuentas entradas con ciudades que visitamos durante nuestro roadtrip por California.
Seguirnos en redes sociales, para descubrir en primicia los próximos destinos y para ver las video-guías con muchos más detalles.





Deja una respuesta