Edimburgo es este tipo de ciudades con un encanto mágico que son una autentico disfrute arquitectónicamente hablando. La capital del Escocia es la segunda ciudad en cuanto a tamaño después de Glasgow y es popularmente conocida por el Festival de Edimburgo que se celebra cada agosto. Su centro histórico está dividido en la Old Town y la New Town y ambos fueron nombrados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1995. Hoy nos tocaba descubrir a fondo la Old Town con su majestuoso castillo y sus misteriosos closes.
Nuestro alojamiento para esos días fue el YOTEL Edimburgo, que está situado en la New Town y en relación calidad precio esta genial. Os lo recomendamos, si como nosotros lo que buscáis es patear la ciudad y caer rendido en una cama cómoda, limpia y no muy alejada.
Si os alojáis por esta zona o simplemente os cae de paso no os podéis perder los desayunos y brunchs de Urban Angel (121 Hanover St, New Town). En el post de donde comer en Edimburgo os contamos a fondo, pero fue unos de nuestros favoritos, tanto que repetimos.
- Castillo de Edimburgo
- Victoria Street
- Grassmarket
- Cementerio de Greyfriar
- Museo Nacional de Escocia
- Royal Mile
- Abadía y Palacio de Holyrood
- Tour Fantasma
- Mapa de la Old Town Edimburgo
Castillo de Edimburgo
Es uno de los emblemas de la ciudad y está ubicado en el extremo oeste de la Royal Mile, asentado sobre una colina volcánica (Castle Rock). Esta fortaleza no fue utilizada como vivienda de la corona, sino más bien como cárcel y fortificación militar. Está muy bien conservado e incluso tiene recreaciones muy reales de cómo eran ciertas partes del castillo como la prisión. Además, podréis ver The Great Hall que es una chulada y uno de los mayores tesoros de Escocia: La Piedra del Destino. Qué hablando mal y pronto es un pedrusco sin más, pero que es motivo de riña constante entre ingleses y escoceses.

Todos los días desde 1861 a la 1.00 AM se lanza un cañonazo desde el Castillo. Esta costumbre se ha mantenido en el tiempo, pero originalmente se utilizaba como señal horaria para los barcos. Podéis ver el cañonazo desde dentro del Castillo o desde la explanada exterior.



El tiempo que hay que dedicarle al Castillo depende mucho de vuestros tipo de viaje, nosotros lo recorrimos bastante a fondo y para que os hagáis una idea invertimos unas dos hora y media.


La entrada cuestan entre 15,50 y 19.50 libras por adulto (a nosotros nos costaron 18 libras) y 11.40 libras los niños. La audio guía cuesta 3,50 libras por persona y en nuestra opinión merece bastante la pena. Como truco: cuando compras la audio guía online te envían un correo con acceso al guía desde el móvil y allí podéis pedir la audio guía tradicional, así podéis usarla dos persona pagando únicamente 3,50 libras.

Victoria Street
Otro de los iconos de la ciudad es Victoria Street. Esta pintoresca calle está repleta de coloridos locales que albergan tiendecitas y restaurantes. Cuenta con dos niveles, uno superior con terrazas y bares y uno inferior con locales comerciales de fachadas super coloridas. Dicen que J.K Rowling se inspiró en ella para crear la fantástica Diagon Alley.

Si os pilla la hora de comer por esta zona podéis ir al famosísimo OINK y probar uno de sus bocadillos de cerdo asado mientras seguís con la ruta o sentaros a probar el Haggis en el restaurante Howies, eso si tendréis que reservar mesa porque suele estará hasta los topes.


Grassmarket
Al final de Victoria Street está la plaza de GrassMarket y donde antiguamente se vendía el ganado, ya que estaba prohibido hacerlo intramuros. Existen varias teorías acerca de su nombre, una de ellas dice que proviene de Grass Market (literalmente mercado de la hierba) y la otra que viene de Grice Mercat (mercado de cerdos en escoces). Sea como sea, esta animada plaza cuenta con un pasado algo truculento ya que fue el escenario de las ejecuciones públicas y, hasta 1784, muchos presos murieron ahorcados aquí por delitos o acusaciones de brujería.
En esta plaza hay un montón de restaurantes y pubs donde podéis tomaros algo. Uno de los más populares es de The Last Drop que es uno de los locales con más historia de la ciudad. Justo enfrente está la tienda de segunda mano Armstrongs Vintage que tiene unas cosas chulísimas.
The Vennel
Al final de la Grassmarket hay unas escaleras desde donde la panorámica con el Castillo de fondo es bastante bonita, sin embargo cuando nosotros fuimos estaban bastante sucias y llenas de gente.


Cementerio de Greyfriar
Este cementerio es el más popular de la ciudad y aunque parezca raro visitar un cementerio en Escocia es algo común. Está super cuidado y esconde historias como la de Bobby o la de los cadáveres robados. En su interior también está ubicada la tumba de Tom Riddler, la cual inspiró a J.K Rowling.

¿Y quién es Bobby? Pues otro personaje ilustre de la ciudad, aunque técnicamente no es un personaje ya que se trata de un animal.
Bobby era el perro de John Gray un vigilante nocturno que murió de tuberculosis en 1858, tras su muerte fue enterrado en el cementerio de Greyfriar y cuenta la leyenda que Bobby permaneció junto a la tumba de su dueño durante 14 años. Cuando falleció fue enterrado en el mismo cementerio, siendo el único animal enterrado en Greyfriar. Es tan famoso que tiene una estatua (no le toquéis la naricilla por favor) y un pub con su nombre.
Por cierto, aunque el pub puede parece un sitio para turistas nosotros nos tomamos unas cervezas allí y nos gusto bastante. Aunque no comimos nada, los platos de las mesas cercanas tenían muy buena pinta y olía que alimentaba.
Otra de las cosas que os sorprenderán en este cementerio son las tumbas con barrotes. Y aunque pueda venir a tu cabeza no están pensadas para evitar que los muerto salgan de sus tumbas, si no para evitar que los vivos robasen cadáveres. Tras revocarse el Bloody Code o Código Sangriento las universidades se quedaron sin cuerpos que estudiar y comenzó un negocio oscuro e ilegal de trafico de cadáveres. Los médicos hacia la vista gorda sobre la procedencia de los cuerpos que los ladrones robaban de los cementerios a las pocas horas o días de haber sido enterrados.


Museo Nacional de Escocia
Si el clima hace de las suyas y os regala un día de lluvia o frío, podéis visitar el Museo de Escocia. Es gigantesco (tiene 7 plantas) y es gratuito. En su interior hay una terraza con unas vistas super chulas y tiene de todo un poco como elementos de la revolución Jacobita o la oveja Doli. nosotros estuvimos como una horita y aunque no lo vimos al 100% si disfrutamos de una buena parte del museo. Además, el edificio es super bonito.


Royal Mile
De vuelta en la Royal Mile ahora toca explorarla por completo. Esta calle es la arteria principal y la más antigua de la Old Town. Tiene una longitud de 1.8km (una milla escocesa) y une el castillo de Edimburgo con el Palacio de Holyrood. Está repleta de closes y monumentos, pero...¿Y que son los closes? Pues uno de los atractivos que hace misteriosa a esta ciudad. Los close son calles y callejones que llevan a otras calles de la ciudad o a pequeñas plazas. Suelen ser algo oscuros y algunos de ellos tiene sorpresas chulísimas como jardines o placitas.

Por todo ello la Royal Mile tiene mil atractivos y a pesar de ser una calle no demasiado larga puedes estar paseando por ella un buen rato. Nosotros la recorrimos con calma entrado en la mayoría de sus callejones y nos encanto ver como según cae la noche el encanto de la Royal Mile va tornándose oscuro y misterioso. Estos son algunos de los imprescindible de la Royal Mile (están ordenados de oeste a este, es decir, comenzando en el Castillo y acabando en el Palacio de Holyrood):
Lady Stair’s Close
Puede ser uno de los más famosos y concurridos close de Edimburgo, debido principalmente a su cercanía con el Castillo. Además, alberga el Writer’s Museum que se encuentra en la casa que le da nombre al callejón.
Os recomendado hacer una parada en el Jolly Judge, un pequeño pub escondido en el callejón y que nos gustó un montón. Es super acogedor y tiene un precio bastante razonable para estar en el corazón de la Royal Mile.


David Hume Statue
Sentado en mitad de la Royal Mile os encontrareis a David Hume, bueno más bien una estatua del mismo. Cuenta la tradición que tocarle el dedo del pie al filosofo da buena suerte a los estudiantes en sus exámenes.

Heart of Midlothian Mosaic
Justo antes de entrar en la Catedral os toparéis con este mosaico en el suelo que simboliza el lugar donde antaño se encontraba el Old Tolbooth, algo así como un edificio de la administración con diversos usos que iban desde la recaudación de impuestos hasta las ejecuciones publicas. Supuestamente pisarlo da mala suerte y escupir sobre los adoquines con forma de corazón justo lo contrario. Nosotros evitamos pisarlo, aunque sea por no llenarse los zapatos de babas ajenas.
Catedral de Edimburgo
En el centro de la Royal Mile se encuentra la Catedral de St Gile’s. Esta iglesia presbiteriana construida en el Siglo XIV es el templo religioso más importante de la capital de Escocia. Es gratuita, así podéis echarle un vistazo y tratar de encontrar a unos ángeles tocando la gaita.

Justo al lado de la Catedral se encuentra la Mercat Cross, al igual que en el resto de plazas de Escocia, este pináculo coronado por un unicornio simbolizaba el lugar donde situaba el mercado de la ciudad.
Advocate Close


Muy cerca de la catedral de St Giles se encuentra un callejón muy angosto que enmarca el monumento a Scott. Este close se remonta al siglo XVI, pero hoy en día alberga, gracias a una renovación reciente, oficinas y negocios.
Mary King’s Close
Tras un primer contacto con los close como los podemos visitar a día de hoy, decidimos visitar Mary King’s Close para viajar al pasado y descubrir como era un close en la Edimburgo del siglo XVII. Este callejón fue tapiado y sepultado durante la construcción del Ayuntamiento de la ciudad, manteniendo intacto su estado. Mary King’s Close es un laberinto de callejuelas que parte de la principal: Mary King’s y visita las viviendas y calles aledañas. La visita está teatralizada y es un paseo por el Edimburgo azotado por la peste que te permite entrar en las viviendas y conocer como la enfermedad marco un antes y un después en la ciudad. Pero aunque pueda parecerlo, no es un tour sobre misterios o fantasmas, sino más bien un viaje al Edimburgo del pasado.
La entrada estándar cuesta 21 libras por personas. Podéis descargar un app con audio guía en español si no habláis inglés y seguir la visita escuchando las explicaciones en vuestros cascos, ya que el guía únicamente hace la explicación en inglés (nosotros teníamos un poco de miedo de no comprenderlo, pero finalmente no necesitamos la audio-guía porque nuestra guía se explicaba a las mil maravillas).
En nuestra opinión es una visita imprescindible y muy muy chula. Te ayuda a contextualizar la Edimburgo más cruda y oscura, pero sin caer en las historias de fantasma. Además, es una pasada caminar por su callejones pensando que todos esos rincones han permanecido intactos durante años.
Tweeddale Court
En este callejón hay una bonita casa, la Tweeddale House, que en la actualidad es la sede de la revista The List. Se construyó en el siglo XVI y esconde una de las historias más oscuras de Edimburgo. En 1806 apareció acuchillado un mensajero que transportaba más de £4.000 en efectivo, pero poco después apareció el dinero oculto en los muros del callejón. Además, se cree que el muro del lado derecho del callejón forma parte de la King’s Wall, la antigua muralla.

Bakehouse Close
Es uno de los callejones mejor conservados de Edimburgo y tiene un estilo lúgubre y oscuro. Justo al lado se encuentra el museo de Edimburgo. El Free Tour de Fantasmas (os lo detallamos más abajo) que hicimos ese mismo día comenzó justo aquí.
Dunbar’s Close
Estos jardines son un remanso de paz escondidos en el bullicio de la Royal Mile. Aunque de construcción reciente (apenas unas décadas) estos jardines fueron diseñados siguiendo el estilo de los jardines del siglo XVII. Cuando nosotros los visitamos ya había caído el sol, pero si viajáis con peques puede ser una muy buena parada para descansar un ratito a comer la merienda o jugar.
White Horse Close

Al final de la Royal Mile, ya casi en las puertas del palacio de Holyrood se encuentra este callejón tan cuqui. Este patio circular fue en el pasado parte del palacio, más concretamente las caballerizas del mismo. Además, albergaba una posada de la cual se dice que recibe el nombre el callejón y daba sustento tanto de comida como de whisky a los viajeros.
Abadía y Palacio de Holyrood
En el extremo más al este de la Royal Mile esta el Palacio y la abadía de Holyrood. Aunque si nos remontamos a su origen deberíamos invertir el orden ya que la Abadía de Holyrood data de 1128, cuando el Rey David I decidió construir una abadía tras escapar de un enorme ciervo mientras cazaba. Con el paso de los años, la Abadía fue creciendo y la monarquía escocesa (más concretamente Jacobo IV) un poco harta de vivir en el Castillo, con el frío que suponía estar en lo alto de una roca, decidió construir un palacio junto a Holyrood Abey. Así pues, el Palacio de Holyrood ha sido el hogar de muchos reyes entre ellos la famosa Mary Queen of Scots.
La entrada vale 18 libras si la compráis por adelantado y 19,50 si la compráis en taquilla. Incluye la entrada a las ruinas de la Abadía, el Palacio de Holyrood y los jardines aledaños. Nosotros no la vistamos por falta de tiempo, pero estuvimos debatiendo bastante si visitar el Palacio o el Castillo.
Tour Fantasma
Por último, para cerrar un día lleno de leyendas e historia decidimos hacer el Free Tour de Fantasmas. Nos lo habían recomendado bastante y decidimos animarnos ya que gran parte del encanto de Edimburgo son los secretos que esconde. Nosotros hicimos el de la compañía City Explorers y en las hora y media de tour descubrimos muchas cosas que de otro modo hubiéramos pasado por alto, pero nos pareció que nuestro guía le ponía pocas ganas a eso de darle algo de misterio a las historias. Si vais con peques tranquilos no da miedo y se puede hacer perfectamente.
En Edimburgo hay mogollón de free tours diferentes (histórico, del la New Town, de fantasmas, de brujas, de Harry Potter, etc.) y a nosotros siempre nos parecen un acierto, así que no dudéis en reservar alguno de ellos. Especialmente si viajéis en invierno cuando anochece muy temprano y un free tour por la tarde puede ser una buen idea para ver la ciudad desde otra perspectiva.
Mapa de la Old Town Edimburgo
¡Ahora ya estáis listos para descubrir la Old Town!
Está parte de la ciudad es sin duda la más popular y con razón. pasear por Victoria Street o recorrer la Royal Mile te transportaran a un lugar mágico del pasado.
Aquí te dejamos algunos post para que completes los lugares que visitar durante tu viaje a la capital Escocesa.
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